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Yo quisiera dormir cada noche,
al raso mirando las estrellas,
hablarlas y a la vez escucharlas,
para así poder conocerlas,
es tan lindo dejar a la vista,
los puntos blamcos cuando brillan
y deseo felicitar al artista
aunque esté a mil millones de millas,
es quizás cuando desaparecen,
cuando echas de menos sus risas,
pues parece que se ríen a veces
y te alegran a oscuras la vida,
con su luz algunos se enamoran,
otros abren sus ojos inmensos,
y yo que solo soy poeta,
cuando llega la noche las cuento,
a cada una yo le pongo nombre
aunque lo tengan yo siempre lo invento,
no te extrañe y nunca te asombres
que tenga amigas en el firmamento
y en las noches de cielo estrellado,
siempre bailo, estoy muy contento,
porque siempre estoy acompañado
y con ellas nunca pierdo el tiempo,
si deseas conocer su magia,
por las noches no debes dormir,
solo observa mientras das las gracias,
si las miras las verás reír,
una guiñan sus ojos brillantes
y descubre que lo hacen por ti,
cuando llega por fin la mañana,
se acuestan soñando en vivir
otra velada contigo a su lado,
es su manera de ser más feliz
y yo sé porque lo he deseado
que una estrella se acuerde de mi,
le cuentan secretos a la luna
y la luna me los cuenta después
y lo hace bajito al oído,
porque ella es amiga también,
es así como he descubierto
que me amas, ahora ya lo sé,
has dejado tus sueños abiertos
en las noches no hay timidez,
y la luna que es atrevida
ha conocido lo que sientes tal vez,
es amor y yo le pongo nota,
lo examino y puntúo con un diez
y lo escribo en mi pensamiento
conjugando el verbo querer.
Juan Antonio Valera
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